jueves, 10 de abril de 2014

Ni Yanquis ni Marxistas Peronistas

Tal lo prometido te presento una tercera parte de este libro fundamental en la historia del peronismo, escrita por Diego Mazzieri. PHP
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PRÓLOGO A LA EDICIÓN ESCRITA Y PUBLICADA
Mordisquito: ¡Y todavía me la querés contar! Juicio y reivindicación histórica al Peronismo.
La presente obra, fue escrita en el año 2009. En vista de aproximarse en aquel año, el bicentenario del Primer Gobierno ¿Patrio?, y sumida la sociedad toda en un círculo grotesco y payacesco de caradurez, corrupción, delincuencia y estupidez sistemática, fue que decidí escribir estas líneas en las cuales solo pretendo hacer un juicio histórico con la clara intención de contribuir a la verdad, al nacionalismo, pero por sobre todo, poder realizar un juicio de valor sobre el Peronismo entendido desde su ortodoxia. Estoy seguro que a algunos lectores de este trabajo les agradará, mientras que a otros les molestará en razón de sus ideologías, alienaciones mentales, resentimientos políticos acordes a la vida personal de cada individuo, etcétera. Dejo en claro por ello, que como joven argentino (cuento con 21 años), pretendo hacer un juicio histórico, que como tal, obviamente está cargado de subjetividades. Por ello, soy consciente que algunos me juzgarán con el endeble argumento que me repiten constantemente varias personas adultas: “flaco, cállate que vos no la viviste”…

Cuando escucho ello, producto del respeto que me caracteriza frente a las personas mayores, recurro a meditar el viejo adagio hindú: “Procura que tus palabras sean siempre mejor que el silencio…” y obedezco ello como si fuese una máxima de vida. No obstante interiormente, pienso irrisoriamente: “antes de haberla vivido como Ud.; prefiero no haberla vivido…”Además, la juventud juega muy adversamente en torno al plano de lo empírico e histórico. Pero el saldo es totalmente “superavitario”, si consideramos que como joven y no habiendo vivido ciertos hechos, puedo abstraerme de los viejos rencores políticos y personales que acaecieron. Es algo lógico… por más que después de 1853, se fraguara risiblemente la historia, la forma en que se lo hizo fue tan alevosa que el revisionismo histórico surgiría no mucho más de medio siglo después. Como lo confesaría Mitre a Saldías: “Su historia no está cargada con los odios con que yo he escrito”. Así 
acaeció que el revisionismo fue un juicio cuasi objetivo, o desde lo subjetivo propio de las ciencias sociales, por lo menos se escribió remitiéndose a pruebas (contra las fábulas, el chisme, los mitos), la buena fe (contra los intereses personales de los escribientes), el patriotismo (contra el indigno e injustificado espíritu del cipayo
1, que se ejerce a niveles aún más irracionales cuando es gratuito), etcétera. Con esto no quiero decir ni que soy un patriota, un bienhechor, un gran juez, un gran historiador, pero solo (17) sé que no escribo aquí ni con mala fe, ni en contra de los intereses de mi país, ni subvencionado por algún interés antinacional y mucho menos obligado por nadie más que mi indignación frente a la realidad tan irreal de las cosas. Parece que la esencia de la vida se ha invertido en la esencia de los tiempos: vivimos en una irrealidad per se con algunas cuotas parciales y transitorias de realidad. Y eso es inconcebible para la raza humana en torno a principios rectores que nadie dudaría en su irrenunciabilidad: la verdad y la dignidad. En consonancia con lo expuesto, titulé estas notas, bajo la denominación genérica de “MORDISQUITO, ¡Y TODAVÍA ME LA QUERES CONTAR!”; remitiéndome a los programas radiales del genial Enrique Santos Discépolo, quien en sus relatos se dirigía contra aquel indigno gorila, apátrida, corrupto y sinvergüenza, que disimulando ser Sócrates ni siquiera llegaba a ser un sofista de poca monta, pues por lo menos estos últimos trataban de fundar mínimamente sus afirmaciones con algo de retórica. Considerando que el querido Discepolín se nos fue en 1951, pasando a la inmortalidad(en la memoria patriótica, claro está), hoy en 2009 me es increíble que con todo lo ocurrido en 1955 (hechos nefastos que el gran tanguero no ha podido vivir afortunadamente–), haya tantos ignominiosos y embusteros que pretendan seguir contándola…Por ello a continuación contrastaré las bellas épocas pre 1955 con las posteriores al 16 de septiembre de ese año, episodio tan nefasto que solo puede compararse con el 3 de febrero de 1852.(2) Intentaré con las fuentes y las pruebas en mis manos destruir todos los “mitos de la historia argentina”. (Nota: hay que estimar por lo menos que los historiadores e intelectualoides liberaluchos de hoy, con un poco de dignidad, reconocen que ya no cuentan historias, sino que fabulan y nos lo dicen abiertamente en los títulos de sus libros…).Por último, me permito hacer reserva que como buen peronista no pretendo incitar ni alodio, ni a la enemistad con ningún grupo, etnia, religión ni ideología. Si alguien no está de acuerdo con alguna de mis ideas, invito al debate y a la discusión para poder hacer una síntesis que contribuya al bienestar de nuestra Patria, al bien de nuestra Nación… pues como diría George Bernard Shaw, “si tú tienes una manzana y yo tengo otra manzana e intercambiamos manzanas, cada uno de nosotros seguirá teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo otra idea e intercambiamos ideas, cada uno de nosotros tendrá dos ideas”. Como última reflexión, queda claro que aquí no busco ser ni nostálgico de viejas épocas (lógicamente, máxime considerando que no las he vivido), ni mucho menos fanatizarme con un personaje histórico como el General Perón. Muchos viejos peronistas aún no han terminado el duelo que empezaron hace 35 años con el paso a la inmortalidad del General. Por el contrario, lo que debemos tomar conciencia es que Juan Perón no va a resucitar, por lo que si solo nos remitimos a mirar el pasado, es con (18) las miras puestas hacia el futuro, pues todavía hay algunos ignorantes que cuando uno les hace ciertos planteos, te contradicen diciendo que a aquellas épocas no retornaremos nunca más, por lo que hay que aggiornarse a los tiempos… Así es que con ello, no pretenden hacer creer que debemos ajustar el hombre a la vestimenta de talle chico si es necesario, cortándole los brazos al hombre en vez de ajustar la vestimenta a él…
A continuación enumeraré distintos mitos sobre el Peronismo, exponiendo varios documentos anexos como pruebas destructoras de ello. Al final del análisis, elaboraré juicios acordes. La obra consta de documentos anexos. Además se transcribe el
Retorno de Mordisquito, un artículo publicado el 1 de marzo de 2010 para todos aquellos que malintencionadamente, intentaron e intentan comparar a la Ex Presidente María Estela Martínez de Perón con la Presidente Cristina Fernández Wilhem, comparación que comenzó a tener especialmente vigencia, tras el deceso del marido de esta última. Finalmente el presente trabajo cuenta con un apéndice, que consta de un artículo publicado también en el año 2010, llamado “Análisis Oncológico de la Argentina Terminal”…Se concluye con un Epílogo para Mordisquito y análisis de la situación actual.
Diego Mazzier